El panorama meteorológico para este viernes estará marcado por la combinación de diversos sistemas atmosféricos que provocarán lluvias fuertes en buena parte del país, mientras el norte y las regiones costeras continuarán bajo un ambiente de calor intenso y bochornoso.
El Monzón Mexicano seguirá activo sobre el noroeste, impulsando tormentas de fuerte intensidad en estados como Sinaloa, Chihuahua y Durango. Al mismo tiempo, dos ondas tropicales recorrerán el centro y sur del territorio nacional, favoreciendo el desarrollo de nubes de tormenta desde el Pacífico hasta el Valle de México.
Las precipitaciones más importantes se esperan durante la tarde y noche en entidades del centro, occidente y norte del país, donde podrían presentarse lluvias muy fuertes acompañadas de actividad eléctrica, caída de granizo y rachas de viento, condiciones que incrementan el riesgo de inundaciones urbanas, deslaves y crecidas repentinas de ríos y arroyos.
En contraste, el calor seguirá siendo protagonista en los estados del norte y las costas del Pacífico, Golfo de México y Península de Yucatán. En varias entidades los termómetros alcanzarán entre 35 y 40 grados Celsius, con registros que podrían superar los 44 grados en zonas de menor altitud, generando una sensación térmica aún mayor por la elevada humedad.
Mientras tanto, el Altiplano central disfrutará de temperaturas más agradables gracias a la nubosidad y las lluvias, con tardes templadas y noches frescas, particularmente en el Valle de México y estados vecinos.
Otro fenómeno que comenzará a hacerse presente será el ingreso de bajas concentraciones de polvo del Sahara hacia el sureste mexicano durante la noche. Aunque no representa un riesgo importante para la población en esta ocasión, sí favorecerá un ambiente más seco, menor probabilidad de lluvias y condiciones bochornosas en Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas.
Ante estas condiciones, se recomienda a la población mantenerse atenta a los avisos meteorológicos, evitar cruzar zonas inundadas durante las lluvias y tomar medidas para prevenir golpes de calor, como mantenerse hidratado, vestir ropa ligera y limitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor intensidad.














