Ariadna Montiel asumió el control nacional de Morena con la mira puesta en la preparación rumbo al proceso electoral de 2027.
La nueva dirigencia buscará fortalecer la estructura territorial del partido, consolidar la unidad interna y definir estrategias políticas para las próximas elecciones en distintos niveles de gobierno.
Montiel destacó la importancia de mantener los principios del movimiento y trabajar en la selección de perfiles competitivos, así como en la organización interna para enfrentar los futuros retos electorales.
El relevo en la conducción nacional de Morena ha generado diversas reacciones en el ámbito político, donde se considera que esta etapa será clave para la consolidación y rumbo del partido en los próximos años.














