El Senado de la República aprobó el ingreso temporal de 96 marines armados de Estados Unidos a territorio mexicano como parte de ejercicios de cooperación y capacitación bilateral en materia de seguridad. La autorización contempla actividades de entrenamiento conjunto entre fuerzas mexicanas y estadounidenses, bajo acuerdos de colaboración previamente establecidos entre ambos gobiernos.
Legisladores señalaron que este tipo de misiones buscan fortalecer la preparación táctica, el intercambio de conocimientos y la coordinación institucional ante desafíos relacionados con la seguridad y la atención de emergencias. La presencia de los elementos extranjeros será limitada y supervisada conforme a las disposiciones legales vigentes.
El tema generó debate entre distintas fuerzas políticas, ya que algunos sectores consideraron necesaria la cooperación internacional en materia de defensa y seguridad, mientras que otros insistieron en mantener especial atención sobre la soberanía nacional y el alcance de la participación extranjera en el país.
Las autoridades federales indicaron que las actividades se realizarán en instalaciones previamente autorizadas y por un periodo determinado, en el marco de la relación bilateral entre México y Estados Unidos














