La ingeniera Paula Chávez, extrabajadora de Xcaret, denunció presuntos actos de maltrato animal dentro de los espectáculos turísticos del parque, donde participan especies como guacamayas, perros y otros animales.
De acuerdo con la denunciante, los ejemplares eran sometidos a condiciones de estrés constante debido al encierro prolongado, la exposición continua a ruido, iluminación intensa y contacto frecuente con visitantes. Chávez aseguró que algunos animales permanecían en jaulas pequeñas antes de participar en espectáculos nocturnos y, en ciertos casos, eran reincorporados a las actividades pese a presentar lesiones o signos de agotamiento.
“Los animales permanecían encerrados en pequeñas jaulas y constantemente estresados, incluso algunos salían a escena lesionados”, afirmó la excolaboradora, quien también señaló que las guacamayas eran mantenidas en confinamiento previo a sus presentaciones dentro del teatro del parque.
Asimismo, la ingeniera mencionó presuntas deficiencias en materia de sanidad, seguridad y contratación de personal especializado para el manejo de fauna. Entre los casos que relató, indicó que una guacamaya murió tras quedar atorada en una instalación del recinto.
Sobre los perros utilizados en actividades del parque, Chávez explicó que presentaban conductas asociadas al estrés derivadas de cambios constantes de entorno y exposición permanente a estímulos externos. “Son animales muy sensibles y el estrés es una respuesta natural ante situaciones que superan su capacidad de adaptación o seguridad”, expresó.
La denunciante también afirmó que algunos animales llegaban al parque tras decomisos o aseguramientos realizados por autoridades ambientales. Según su testimonio, aquellos que intentaban escapar eran aislados durante largos periodos. “Te venden una experiencia y una ilusión, pero las cosas por dentro son totalmente diferentes”, concluyó.
Tras la difusión de las acusaciones, Xcaret rechazó los señalamientos y aseguró que cualquier acto de maltrato animal es inaceptable. La empresa señaló además que las imágenes difundidas corresponden a hechos ocurridos hace aproximadamente un año y que la situación fue atendida de manera inmediata.
Las denuncias se suman a recientes críticas contra el parque por parte de defensores de la cultura maya. Wilma Esquivel Pat, defensora maya masewal en Quintana Roo, señaló anteriormente que la mercantilización de símbolos y tradiciones mayas dentro de espectáculos turísticos invisibiliza la realidad actual de las comunidades originarias.
“Desperté a una realidad muy cruda: el uso y menosprecio hacia los pueblos, cómo les eran útiles para la industria turística, pero solo cuando eran cómodos para las personas blanqueadas”, expresó Esquivel Pat en declaraciones previas.














