Las condiciones meteorológicas se han deteriorado rápidamente en el sur del país debido al avance de la tormenta tropical Boris, fenómeno que mantiene bajo vigilancia a miles de habitantes de las costas del Pacífico mexicano ante la posibilidad de fuertes lluvias, inundaciones y deslaves.
De acuerdo con los reportes más recientes, el sistema se desplaza lentamente frente a las costas de Guerrero, favoreciendo una amplia zona de inestabilidad atmosférica que se extiende desde Jalisco hasta Oaxaca. Esta situación está generando precipitaciones persistentes que podrían alcanzar niveles torrenciales en algunas regiones montañosas y costeras.
Los especialistas advierten que uno de los principales riesgos no será únicamente la intensidad de la lluvia, sino la acumulación de agua en periodos cortos de tiempo, lo que podría provocar el desbordamiento de ríos, inundaciones urbanas y derrumbes en carreteras y comunidades asentadas en laderas.
A la amenaza de las precipitaciones se suma el fuerte oleaje que afecta las costas de Guerrero, Oaxaca y Michoacán, donde se prevén olas de hasta ocho metros de altura. Las autoridades marítimas han recomendado restringir actividades pesqueras y de navegación mientras persistan las condiciones adversas.
Mientras Boris continúa su desplazamiento hacia territorio nacional, la tormenta tropical Cristina permanece activa frente a Centroamérica, aportando humedad adicional a la región y contribuyendo al desarrollo de nubosidad y lluvias de gran intensidad.
Protección Civil reiteró el llamado a la población para mantenerse informada mediante los avisos oficiales, preparar planes familiares de emergencia y evitar transitar por zonas susceptibles a inundaciones. Los próximos días serán cruciales para determinar la magnitud de las afectaciones que podría dejar este nuevo episodio de actividad ciclónica en el Pacífico.














