Lo que parecía ser un partido amistoso entre dos equipos identificados con las marcas de Chivas y América terminó en una batalla campal, luego de que el encuentro entre Chivas Impulsora y América Buenavista tuviera que ser suspendido por una bronca entre jugadores, integrantes de las bancas y aficionados.
El encuentro, conocido como el ‘Clásico de la Talacha’, se disputó este sábado 3 de octubre en el estadio Agustín “Coruco” Díaz de Zacatepec, Morelos, con una bolsa de un millón de pesos para el equipo ganador y la participación del árbitro mexicano César Ramos Palazuelos, mundialista en tres ocasiones.
El término “talacha” hace referencia a futbolistas que reciben pagos por participar en competencias fuera del futbol profesional, principalmente en circuitos amateurs o de futbol llanero.
El partido terminó en una batalla campal
Cuando el marcador favorecía 3-1 a Chivas Impulsora, una fuerte entrada de un jugador rojiblanco provocó que César Ramos mostrara la tarjeta roja.
La expulsión desencadenó una discusión que rápidamente se convirtió en una trifulca generalizada, en la que participaron futbolistas de ambos equipos y elementos de las bancas.
La situación escaló todavía más cuando aficionados ingresaron al terreno de juego, provocando momentos de tensión dentro del inmueble.
La invasión de la cancha también evidenció las dificultades para controlar una situación de este tipo y la falta de protocolos de seguridad suficientes para contener el conflicto.
César Ramos suspende el partido
Ante la ausencia de garantías para continuar con el encuentro, César Ramos Palazuelos decidió decretar el final anticipado del partido.
El árbitro tuvo que abandonar el terreno de juego escoltado, mientras que la tensión comenzó a disminuir después de varios minutos.
Finalmente, la trifulca fue controlada sin que el encuentro pudiera reanudarse.
El episodio convirtió un partido que había sido presentado como un atractivo duelo del futbol amateur en una jornada marcada por violencia, invasión de cancha y cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad para este tipo de espectáculos.
El incidente también puso nuevamente bajo la lupa al llamado futbol de “talacha”, un circuito que mueve importantes cantidades de dinero pese a desarrollarse fuera de las estructuras habituales del futbol profesional.














