La organización del Mundial 2026 continúa generando opiniones encontradas y una de las voces más contundentes en las últimas horas ha sido la del seleccionador de Paraguay, Gustavo Alfaro, quien expresó su preocupación por el creciente costo que representa asistir a la máxima competencia del fútbol internacional.
El entrenador argentino consideró que los elevados precios de las entradas y los gastos asociados al torneo están alejando a muchos aficionados de la posibilidad de vivir la experiencia mundialista en persona. Para Alfaro, el problema va más allá de una cuestión económica y toca directamente la esencia de un deporte que históricamente ha sido identificado con las clases populares.
Durante sus declaraciones, el estratega señaló que millones de seguidores realizan grandes sacrificios para acompañar a sus selecciones, por lo que considera injusto que el acceso a los estadios se convierta en un privilegio reservado para un grupo reducido de personas.
Las palabras del técnico llegan en un contexto donde diversos sectores han cuestionado algunos aspectos de la Copa del Mundo organizada por Estados Unidos, México y Canadá. Entre los temas más discutidos se encuentran los altos costos de transporte, hospedaje y boletos, además de ciertas decisiones logísticas implementadas durante el torneo.
Alfaro insistió en que el fútbol debe conservar su carácter universal y accesible, recordando que es un deporte practicado en prácticamente cualquier rincón del planeta gracias a su sencillez. En ese sentido, destacó que una pelota basta para reunir a decenas de personas y generar pasión, algo que considera parte fundamental de la identidad futbolística.
El entrenador también advirtió que el crecimiento económico del fútbol no debe provocar una desconexión entre el espectáculo y quienes lo han sostenido históricamente: los aficionados. Según su visión, el éxito comercial de los grandes torneos debe ir acompañado de políticas que permitan una mayor inclusión de seguidores de distintos niveles económicos.
Mientras el Mundial avanza y mantiene una importante atención mediática, las declaraciones de Gustavo Alfaro reabren el debate sobre el equilibrio entre negocio y pasión, un tema que cada vez cobra mayor relevancia dentro del fútbol moderno y que sigue generando opiniones en distintos sectores del deporte.














